Ególatras,
egoístas,
desalmados y fríos.
Así es el ser humano desde que se ha creado la propiedad privada y el dinero. Siento parecer un poco hipócrita en este articulo, pero solo voy a expresar mi opinión que espero sirva de ejemplo para muchas personas que conozco y que conoceré.
Las personas nos pensamos que lo único que nos da todo son los bienes materiales. Alguien que piense eso yo os recomiendo que no os acerquéis a ella, ya que tarde o temprano tendrás que darle a cambio algo. En caso de tener que acercarse o tratar con estas personas solo habría que tener cuidado porque en el momento en el que pierdan el respeto te manejara y utilizara como si fueses una marioneta dándote falsas esperanzas que nunca verán su fin.
También hay personas que vuelcan toda su vida a los sentimientos, al amor a los demás y a dedicarse al prójimo. Esto tampoco lo veo adecuado, ya que si nos ponemos a pensar un momento, el futuro que te queda no es muy favorable.
Lo que quiero dar a pensar es que las acciones deben siempre estar equilibradas en ambos sentidos, no se puede ser totalmente ambicioso ni totalmente espiritual. La gente se va de un extremo a otro sin pensar en las consecuencias finales.
Para finalizar os daré la filosofía que he escogido y cada uno decidirá si aplicar o hacer caso OMISO.
He escogido una forma equilibrada ya que considero que una persona debe dedicarse por igual a todo. Intento tener las menos carencias posibles en todos los ámbitos y así siempre mejorar lo que se hace mal. El ser humano debería siempre admitir e intentar mejorar aprendiendo de sus errores y de los demás.

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