SONETO DE LA NAVIDAD QUE NO FUE
El calendario no trae navidad
este año. La sangre, envenenada,
clama su venganza de infelicidad
por el alma rota y ninguneada.
Un tropel de sentires altivos
(o quién sabe si en el fondo no es amor)
obnubilan la razón y agresivos
hacen de la nochebuena la peor.
La compañía de los propios sobra,
no hay árboles ni belenes, nada
que altere a las vísceras su obra.
Sí, es una manera extraña de vivir
la de los que ponen todo el corazón,
sólo les queda hígado para latir.